guardabarros

Los guardabarros son dispositivos añadidos a vehículos que se extienden desde los extremos de la rueda lateral y se levantan para cubrir el área entre la rueda y los bajos del vehículo. Esta parte de un vehículo está diseñada para evitar que los objetos pequeños se muevan debido al movimiento de los neumáticos. Así, los guardabarros evitan que los barros, el agua y la suciedad salpiquen a los pasajeros y alcancen los motores y los dispositivos informáticos del vehículo. También protegen el sistema de frenos y embellecen el aspecto de un vehículo.

Significado de Guardabarros

Los guardabarros son un complemento que se instala en los vehículos con el objetivo de que los conductores eviten la salpicadura de agua y barro sobre los vehículos cercanos, el peatón o sobre el conductor mismo. Estos normalmente se instalan en los bordes de los neumáticos, tanto en la parte delantera como en la trasera, y evitan la salpicadura y el desparramo de rocas y escombros parse por el camino. Sin embargo, también contribuyen a evitar la acumulación de la suciedad y los insectos cuando se conduce a gran velocidad. Además los guardabarros ofrecen al vehículo una apariencia más limpia y conseguir que su diseño se mantenga más tiempo.

Los guardabarros se fabrican normalmente en materiales resistentes como el acero inoxidable o plástico reforzado, ya que deben estar preparados para soportar los impactos y golpes que reciban al circular por alguna carretera o vía más accidentada. Los guardabarros se venden en formato universal para que se puedan adaptar a la medida de la mayoría de los vehículos, aunque los fabricantes de vehículos suelen diseñar guardabarros específicos para recambios originales de su marca.

Los guardabarros también contribuyen a la concienciación medioambiental y a la preservación del estado de los vehículos, por lo que su instalación se recomienda en los vehículos que circulan por carreteras y caminos de diferentes condiciones. Tras su instalación los guardabarros se mantienen limpios con agua y jabón neutro, aunque también se pueden encontrar productos específicos para su cuidado y alargar su vida útil.

Historia del Guardabarros

Los guardabarros eran originalmente parte de la decoración de los primeros vehículos lanzados en el siglo XIX. Estos guardabarros se usaban para mantener los neumáticos del vehículo limpios y cubiertos de barro. Esto evitaba que la suciedad se acumulara en los neumáticos. Debido a los terrenos en los que más tarde se convertirían los vehículos a motor, era práctica común añadir guardabarros a los vehículos. Esto ayudó a proteger a los conductores de la suciedad y los insectos en el camino.

La ingeniería moderna ha modernizado y refinado los guardabarros a lo largo de los años. Hoy en día, los guardabarros están hechos de acero resistente, aluminio, plásticos compuestos o incluso fibra de vidrio para satisfacer las necesidades estéticas de los conductores. Los guardabarros modernos tienen una función de seguridad, al igual que en los vehículos a motor antiguos. Los guardabarros modernos absorben la energía cinética de un golpe en caso de una colisión, ayudando a proteger al conductor y los pasajeros del vehículo.

Además de sus propósitos estéticos y de seguridad, los guardabarros también contribuyen a la aerodinámica del vehículo. Esto significa que suponen un menor impacto en el consumo de combustible, ya que permiten al vehículo fluir a través del aire sin mucha resistencia. Esto puede ser útil para aquellos interesados en conducir eficientemente para reducir costos. Los guardabarros también pueden servir como una forma de aportar personalización y ornamentación a un vehículo, con diseños únicos que encajen con una variedad de gustos.